Descanso de la piel con el minimalismo cosméticoMás de una vez hemos hecho eso de controlarnos un poquito las comidas días o semanas antes de acudir a un evento o celebración en el que queríamos estar perfectas y lucir tipazo o en el que ya sabíamos que nos íbamos a poner moradas y necesitábamos compensar de antemano. Vamos, una dieta exprés para eliminar toxinas y mejorar nuestro aspecto en tiempo récord, un esfuerzo que puede costar un poquito al principio, pero que bien merece la pena cuando observamos los resultados.
Pues algo similar, pero enfocado a la piel es la nueva tendencia que se ha puesto de moda para llegar a las navidades con la mejor versión de nuestro rostro: el minimalismo cosmético, una práctica a la que tú también caerás rendida si quieres estar impecable con tu maquillaje para las fiestas.
Utilizar cosméticos a diario es para muchas mujeres una actividad que forma parte de su rutina habitual y que repiten día tras día casi de manera automática. Pero cargar la piel con una gran cantidad de productos sin dejarla respirar puede llevar a su saturación, a la aparición de rojeces, granitos y a su envejecimiento prematuro.
Si nos paramos a contar cuántas cremas y lociones debemos usar para completar la rutina de belleza diaria (desde la limpieza, exfoliación y posterior nutrición) es posible que nos encontremos con que el número asciende a 9 interminables pasos y que, en muchos casos, no sólo no benefician a la piel, sino que terminan dañándola por culpa de los excesos. Por ejemplo, si la exfoliamos demasiado a menudo o con ingredientes un tanto agresivos, podemos incluso dañar su barrera protectora, producir acné cosmético o un desorden en la secreción sebácea.
El minimalismo cosmético consiste, precisamente, en darle a la piel un poco más de espacio y tiempo para ella misma, especialmente si al girar la esquina nos esperan muchas e intensas jornadas de maquillaje para eventos, como las fechas que se aproximan, en las que queremos que nuestros rasgos destaquen como nunca en cada una de las cenas de amigos, reuniones familiares y fiestas a las que vamos a asistir.

En los casos más drásticos, dejándola totalmente libre de cosméticos y, siendo un poco más moderadas, empleando los indispensables, como la crema hidratante y el protector solar, y poco más.
Hay quienes lo comparan con una dieta adelgazante en la que prescindir de algunos alimentos (en este caso hablamos de productos cosméticos) para mantener la piel sana, aunque existen algunas excepciones en las que el “ayuno» no es posible. Tal y como indican farmacéuticos y dermatólogos, si padecemos algún problema de base, como dermatitis atópica, acné o rosácea, no podremos quitar aquellos tratamientos que empleamos regularmente para combatirlo.
Entre los motivos que encontramos para apuntarnos a este ayuno cosmético están conseguir una piel mucho más balanceada, autosuficiente y radiante, empleando únicamente la cantidad de activos e ingredientes realmente esencial, evitando así la interacción entre ellos, que puede producir desajustes en la piel.
Como toda práctica, es fundamental seguir algunas recomendaciones que nos ayuden a obtener los resultados esperados como:
