Estilistas Xavi&Lucas
MAGAZINE

Rutina de hidratación intensiva para preparar el cabello en invierno

  febrero 17, 2026
CABELLO EN INVIERNO

Las bajas temperaturas y el frío típicos del invierno, unido a los efectos del viento, hacen que el cabello se deshidrate y se torne frágil, haciendo que se caiga con más facilidad. Sin embargo, puedes prevenirlo adelantándote y comenzando a prepararlo con una buena rutina de hidratación del cabello para el invierno.

Si lo proteges desde ya, tu pelo estará fuerte, nutrido y con una menor tendencia al encrespamiento.

Activa tu calendario de cuidados

Prevenir es curar. Por eso, cuanto antes protejamos el cabello, más preparado estará. Para ello, esta guía práctica te será muy útil:

Mascarilla hidratante una vez por semana

Las mascarillas capilares son una excelente solución para reparar el cabello deshidratado, pero también para lograr una hidratación profunda y mejorar la textura del pelo, fortaleciéndolo y evitando así el posible daño.

Lo ideal es aplicarla después del champú y dejarla actuar el tiempo establecido por el fabricante, que suele ser de 3 a 5 minutos.

Aceite nutritivo, también semanalmente

En caso de que tu pelo sea normalmente seco, un plus de nutrición no le irá nada mal. Los aceites más recomendados para nutrir el cabello antes del invierno son el de argán, que repara las puntas abiertas y previene la rotura; el de aguacate, rico en vitaminas y minerales, con propiedades reparadoras; el de macadamia, que aporta brillo y revitaliza el cabello, o el de coco, que fortalece la fibra capilar.

Basta con aplicar de 3 a 4 gotas sobre la palma de las manos y frotar un poco para calentarlo. A continuación, lo distribuimos bien de medios a puntas sobre el cabello limpio para hidratarlo y lograr brillo y suavidad al momento.

Protector del calor, antes del secador

Siempre que vayamos a utilizar herramientas de calor como el secador, la plancha o las tenacillas, es más que recomendable pulverizar un poco de protector térmico sobre todo el cabello para prevenir su deshidratación.

Son efectivos hasta 230ºC, creando una película de protección sobre el cabello que actúa como barrera térmica para proteger la fibra capilar.

No sólo ayuda a reducir el daño producido por el calor, sino que también al alisar la cutícula, evita el encrespamiento.

Por supuesto, cuanto menos usemos estas herramientas de calor, mejor para nuestro pelo.

 

Los lavados del cabello, más espaciados

A no ser que lo necesites por higiene (por el tipo de trabajo que realizas, porque sudas mucho en el gimnasio, etc.), intenta espaciar los lavados del cabello y en vez de hacerlo a diario, lávalo sólo 1-2 veces por semana si es posible.

Con los lavados, el pelo va perdiendo sus aceites naturales. Otra cosa más que debemos tener en cuenta es emplear agua tibia, evitando usarla demasiado caliente para no resecar el cuero cabelludo.

 

Cuidado diario desde dentro

La hidratación del cabello en invierno también puede hacerse desde el interior tomando suplementos alimenticios que lo nutran como el colágeno, la biotina o un conglomerado de vitaminas de tipo A, D, E y del grupo B, esenciales para regenerar el cabello.

 

0

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *