La época estival es sinónimo de calor y largas jornadas en la playa o la piscina y, unido a lo anterior, también de sufrimiento para nuestro cabello, al que no solemos prestar demasiada atención y dejamos expuesto con mucha frecuencia a los efectos perjudiciales que le ocasionan el sol y la sal y el cloro del agua.
Por eso, cuando volvemos a nuestra rutina habitual tras las vacaciones, es momento de preocuparnos por su estado y de ofrecerle todos esos cuidados que tanto necesita para recuperarse cuanto antes de los excesos del verano y hacer que vuelva a lucir como antes.
Los tips más efectivos para rescatarlo de los daños del verano
Para devolverle su vitalidad y salvarlo de la deshidratación podemos seguir unas pautas de cuidado del cabello verdaderamente sencillas y útiles como:
- Evitar el uso de aparatos de calor, como las tenacillas, la plancha o el secador, que harán que se reseque aún más. Aprovechando que las buenas temperaturas todavía lo permiten, podemos dejar secar el pelo al aire libre.
- Utilizar un champú hidratante que nutra el cabello mientras lo limpiamos liberándolo de impurezas y desintoxicándolo, y con el que consigamos reparar la melena y hacer frente a las puntas abiertas.
- Darle al cabello un extra de nutrición con acondicionadores y mascarillas capilares al menos una vez por semana para que vaya poco a poco recuperando su fuerza y brillo natural.

- Animarse a pasar por la peluquería para sanearlo cortando al menos un par de centímetros al cabello, especialmente si ya presenta las puntas abiertas y quemadas por el sol. No sólo permite cambiar un poco nuestro estilismo, sino que también ayudará al pelo a restaurar su tono, haciendo que se vea más uniforme y natural.
- Tintar de nuevo el cabello si ya utilizamos una coloración habitualmente, puesto que con toda
probabilidad el sol y el cloro lo habrán oxidado y hayan hecho que se pierda el color original de nuestro tinte.
- Si queremos una recuperación exprés del cabello, también podemos realizarnos un tratamiento profesional de queratina con el que eliminar el encrespamiento, suavizarlo profundamente y recuperar el brillo y la hidratación al instante.
Cómo mantenerlo saludable por más tiempo
Una vez que hemos logrado la completa recuperación del cabello, no podemos dejar pasar la oportunidad de seguir mejorando su imagen y de mantenerlo bonito durante los siguientes meses del año, en los que también conviene prestarle un mínimo de atención si queremos conservar nuestra melena sana, bella y fuerte.
El cuidado del cabello en otoño no requiere realmente grandes esfuerzos y basta con:
- Cepillarlo habitualmente empleando, a ser posible, un cepillo de cerdas naturales que lo protejan de la rotura y lo desenreden suavemente sin tirones, favoreciendo la circulación de la sangre en el cuero cabelludo, algo que está estrechamente relacionado con la prevención de la caída del cabello.
- A la hora de lavarnos el pelo, debemos masajearlo haciendo círculos con las yemas de los dedos. Esto ayudará a que el producto penetre mejor por cada mechón y, de paso, estimulará su crecimiento.
- Cuidar la alimentación, disminuyendo la ingesta de grasas y productos procesados y apostar por incluir en nuestra dieta alimentos saludables que sean ricos en vitaminas y minerales como por ejemplo las hortalizas de hoja verde, las legumbres, los frutos secos o pescados como el salmón para aportarte al cabello los nutrientes que necesita y que recibe a través de la raíz.
- Utilizar productos capilares adecuados a la naturaleza de cada tipo de pelo con los que poder mantener su equilibrio, respetando sus características para que no pierda hidratación, pero sin engrasarlo.